Lanzarote, al igual que el resto del archipiélago canario, es una impactante isla de origen volcánico que presenta un gran número de espacios naturales protegidos y encantadoras playas que lo invitan a descansar, gozando de cada uno de sus hermosos atractivos turísticos.
Playas

Las playas de Lanzarote son estupendas, no sólo por su encanto natural sino también por la calidez de sus aguas, cuya temperatura media anual es de 19.5º C. Playa Blanca-Playa Grande, de arena fina y dorada, El Papagayo, situada en el Monumento Natural de Los Ajaches, y La Cera, característica por el intenso color azul turquesa de las aguas, son sólo una muestra de los arenales que posee la isla, siendo ideales para la práctica de deportes náuticos, en especial el surf, por sus grandes olas.
Montaña del Fuego

La Montaña del Fuego o Timanfaya integran una amplia zona afectada por las erupciones volcánicas que se sucedieron en el pasado, las cuales ocasionaron que casi una carta parte de la isla quedara sepultada por un manto de lava y cenizas, modificando así la morfología de Lanzarote.
Cueva de los Verdes

La Cueva de los Verdes nos invita a un viaje a las entrañas de la tierra. El túnel, formado por el Volcán de la Corona, es uno de los más extensos del planeta y en su recorrido es posible toparse con por lo menos dieciséis Jameos, aberturas del terreno que brindan acceso a las diferentes grutas.
Jameos del Agua

Los Jameos del Agua, al igual que la Cueva de los Verdes, se encuentran dentro del túnel volcánico formado por la erupción del Volcán de la Corona. Este sitio sensacional debe su nombre a la existencia de un lago interior, originado por la filtración de agua de mar que se cuela de la superficie, que representa una formación geológica única en su tipo.
Jardín de los Cactus

El Jardín de Cactus es una excelente muestra de una intervención arquitectónica, realizada por César Manrique, integrada en el paisaje, que combina arte y naturaleza de una forma admirable.
Mirador del Río

El Mirador del Río se localiza en lo alto del Risco de Famara, en la zona más septentrional de la isla. Desde aquí, se puede apreciar una panorámica impresionante del Parque Natural del Archipiélago Chinijo y el Risco de Famara.
